La movilidad científica internacional en la constitución de trayectorias académicas de prestigio

AraceliMOntielOviedoAraceli Montiel Oviedo es egresada del Programa de Maestría en Ciencias con especialidad en Educación del Departamento de Investigaciones Educativas (DIE) del Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestav) del Instituto Politécnico Nacional (IPN) en la Línea de Investigación Vida académica y procesos de institucionalización. En la actualidad, esta línea desarrolla proyectos de investigación sobre Grupos científicos y procesos de institucionalización, Trayectorias académicas y familiares de científicos, Producción y transmisión del quehacer científico y Estudio de comunidades epistémicas y trans-epistémicas bajo la dirección del Dr. Eduardo Remedi.

El papel de la movilidad científica y sus efectos

La movilidad científica es un fenómeno complejo por sus intensidades variables y condiciones contextuales diferenciadas. Ha pasado de estar considerada como la resultante de decisiones individuales a ser una herramienta y un insumo para mejorar la calidad de los procesos de enseñanza e investigación (Didou, 2011)

En México no obstante los diversos dispositivos creados, invariablemente, las investigaciones realizadas en diversos campos disciplinarios aportan evidencias de sus efectos en la formación de los científicos mexicanos, ya sea durante el posgrado o a partir de su primera estancia posdoctoral (Bartolucci, 2000; UNAM, 2003; Didou y Remedi, 2008; Aretxaga, 2008; Didou y Gérard, 2009; Montiel, 2012)

La movilidad científica ha tenido una incidencia significativa en sus trayectorias académicas por los capitales científicos construidos, el posicionamiento en investigación e instrumentación científica de frontera, la adquisición de prácticas científicas con la articulación en diferentes niveles de productividad, la interacción con grupos de investigación de primera línea en el campo en cuestión, la interiorización de estándares internacionales y la inscripción en redes de investigación a nivel internacional de alta calidad científica con la exigencia de publicación en revistas de prestigio y circulación internacional.

Desde una perspectiva socio-antropológica, en particular la centrada en el estudio de la actividad científica[1] y grupos científicos[2] (Kent, 2012), ha sido posible identificar a partir del estudio de trayectorias de científicos mexicanos consolidados, cómo la movilidad científica, generalmente, ha estado condicionada por las políticas económicas, las políticas de educación superior, ciencia y tecnología y la posición de México como un país con niveles medios de desarrollo (Didou y Remedi, 2008)

Entre las razones que han empujado a los científicos mexicanos a realizar estancias en el extranjero, destacan la inexistencia de programas de posgrado en ciertas áreas de conocimiento, la ausencia de instrumentación científica de alto nivel, el estudio de problemas específicos en investigación de frontera en ciertos campos disciplinarios, la influencia de investigadores mexicanos consolidados por sus vínculos y redes en el extranjero, con incidencia en la formación de nuevas generaciones de científicos así como la visión estratégica de algunas instituciones que propiciaron una integración deliberada en la red global de conocimiento en campos emergentes.

 Algunas evidencias

 La movilidad científica de investigadores mexicanos en ciencias exactas y naturales se ha dirigido esencialmente a centros de investigación y universidades  caracterizados por su dedicación plena a la investigación científica: contaban en consecuencia con espacios materiales y simbólicos altamente competitivos a nivel internacional, con instrumentos de primer nivel y, en ocasiones, con capacidades y recursos únicos en el mundo (Altbach, 2001; UNAM, 2003). Disciplinariamente, se ubican en áreas de conocimiento innovadores y ofrecen un entrenamiento de primer nivel: los científicos mexicanos entrevistados (que adquirieron allí su formación) valoraron haber sido acompañados por investigadores con reconocimiento internacional y haber obtenido la experiencia de participar en los proyectos multinacionales que lideraban.

El ethos científico imperante en estos espacios, además de autorizar una dedicación plena a la investigación científica, pondera las publicaciones a nivel internacional. Los investigadores desarrollan carreras con un fuerte carácter cosmopolita y tienden a  ocupar posiciones dominantes en las redes de conocimiento a nivel nacional e internacional. Todas estas condiciones, en su conjunto, hacen posible producir investigación innovadora, de alto nivel y publicar una gran cantidad de trabajos (Altbach, 2001; Aretxaga, 2008; Montiel, 2012)

La integración de científicos mexicanos en formación a este tipo de espacios materiales y simbólicos no está exenta de tensiones; entre ellas, sobresalen las provocadas por el tránsito de una familia científica a otra, con comportamientos, valores y exigencias propias,  la sujeción de los temas y actividades a desarrollar a las seleccionadas en las agendas de investigación científica de los centros y países de recepción, los procesos adaptativos a formas de profesionalización diversas y la socialización cultural y académica en tradiciones de trabajo distintas entre sí.

  1. otra parte, esas experiencias de formación de alto nivel en esas instituciones y grupos de acogida  abren a quienes las viven sus horizontes personales, académicos y profesionales. Los sumen procesos diferentes de socialización y entrenamiento científico, abriéndoles acceso a prácticas, experimentación, instrumentación y colaboraciones con investigadores de primer nivel. Por último, es durante esta experiencia cuando frecuentemente los científicos mexicanos en formación han elegido su área o línea específica de investigación: iniciaron así una producción científica ya inscrita en una discusión de frontera sobre problemas especializados y lograron insertarse en una comunidad internacional de pares y especialistas (UNAM, 2003; Montiel, 2012)

Didou y Gérard indican, refiriéndose a los investigadores actualmente miembros del Sistema Nacional de Investigadores (un dispositivo el CONACYT que, entre otros objetivos, recorta elites científicas) que “durante el lapso de formación doctoral, los futuros investigadores que estudiaron en Estados Unidos [por ejemplo], estarían mejor socializados en las prácticas de publicación científica […] publican más y más tempranamente, incluido sobre todo en revistas internacionalmente reconocidas de su disciplina y en general, indexadas []; además, estas prácticas los habilitan en la “adecuación de su productividad científica a los criterios nacionales” (2010: 123). Remarcan que, a la vez, “su afiliación a ciertas escuelas de pensamiento constituyen muchas veces un criterio de distinción” (2010: 123). Concluyen además que la realización de una estancia posdoctoral en el extranjero obedece generalmente a la búsqueda de espacios de formación reconocidos por la calidad de sus recursos y capitales disciplinarios, sus dinámicas científicas e institucionales y sus perspectivas teórico – analíticas (Didou y Gérard, 2010). En suma, en estas decisiones de salir al extranjero, se entretejen el peso de las figuras tutelares, la relevancia disciplinarias de escuelas de pensamiento y el interés de los grupos de inserción primaria por incrementar sus capitales científicos (Didou y Gérard, 2010).

La movilidad científica ha influido en México en el volumen y la calidad de las capacidades científicas: ha auspiciado nuevas formas de practicar el trabajo científico, ha sustentado la adquisición de metodologías y de formas innovadoras para precisar y profundizar en problemas de investigación, ha permitido a los científicos nacionales incursionar en campos emergentes. Ha contribuido a que las instituciones consoliden nichos de investigación y  plantillas científicas maduras y se integren en configuraciones de colaboración con grupos científicos prestigiados en la red global de conocimiento.

El retorno de los investigadores mexicanos, por su parte,  ha tenido repercusiones en la apertura y construcción de nuevas áreas de indagación, asumiendo una gestión como portadores de un saber legitimado en el extranjero. Lo anterior ha tenido impacto en : a) el financiamiento, registro y desarrollo de proyectos de frontera en ciencia básica, b) una posición laboral al frente de una línea de investigación como líderes de grupo o área, c) las colaboraciones y coautorías con pares nacionales y extranjeros de primer nivel, d) la presencia en instituciones extranjeras, e) su escalada y posicionamiento en programas de estímulos a la productividad del personal académico, f) los reconocimientos obtenidos iniciando por la comunidad científica nacional y posteriormente, por instituciones internacionales de prestigio y, g) una ininterrumpida y alta productividad científica que hace visible el capital científico acumulado y rasgos culturales apropiados en el extranjero (Montiel, 2012)

Bibliografía

Altbach, Philip (2001) “El modelo académico norteamericano desde una perspectiva comparada” en Altbach, Philip Educación superior comparada. El conocimiento, la universidad y el desarrollo. Buenos Aires/Madrid: Cátedra UNESCO de Historia y Futuro de la Universidad-Universidad de Palermo, pp.120-147.

Aretxaga, Itziar (2008) “El Estado de la Astronomía en México”, México, < http://www.inaoep.mx/~itziar/papers/AMC_astro08_final.pdf> (18 de julio, 2011).

Bartolucci, Jorge (2000) La modernización de la ciencia en México. El caso de los astrónomos,México, Centro de Estudios sobre la Universidad (CESU), Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Plaza y Valdés Editores.

Didou, Sylvie (2011) Movilidades estudiantiles y científicos en México, retornos y redes: mutaciones de las políticas y transformaciones de los dispositivos. México, http://www.iesalc.unesco.org.ve.

Didou, Sylvie y Etienne Gérard (2010) El Sistema Nacional de Investigadores, veinticinco años después: la comunidad científica entre distinción e internacionalización, México, Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior.

___________ (2009) Fuga de cerebros, movilidad académica y redes científicas. Perspectivas latinoamericanas, México, Instituto internacional de la UNESCO para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (IESALC), Centro de Investigación y Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (CINVESTAV), Institut de Recherche pour ke Développement (IRD).

Didou A. y Remedi E. (2008), “De la pasión a la profesión. Investigación científica y desarrollo en México”, México, Editorial Casa Juan Pablos.

Kent, Rollin (2012) “El Sistema de Ciencia y Tecnología en México y el Doctorado Científico”, ponencia presentada en el II Encuentro de Estudiantes de Posgrado en Educación Superior BUAP, México,  16 de noviembre 2012.

Montiel O, Araceli (2012) “Vínculos, transferencias y deseo de saber. Reconstrucción de trayectorias académicas de prestigio: Tres casos de la UNAM”, Tesis de maestría, México, Centro de Investigación y Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (CINVESTAV), Departamento de Investigaciones Educativas (DIE).

Remedi A, Eduardo y Rosalba Ramírez (2011) “Investigaciones sobre grupos de científicos: miradas que se entrecruzan”, ponencia presentada en el Ciclo Académico 2011-2012 Historias y Prospectivas Académicas, México, 8 de septiembre.

Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM (2003) Forjadores de la ciencia en la UNAMConferencias del ciclo: Mi vida en la ciencia. México, Coordinación de la Investigación Científica.



[1] Desde esta perspectiva, la actividad científica se concibe como una compleja construcción cultural en la que se movilizan: conocimiento, prácticas, instrumentos, relaciones, vínculos, transferencias, valores, símbolos y poder (Rollin  Kent, 2012).

[2] El Departamento de Investigaciones Educativas (DIE) del Cinvestav tiene una trayectoria en relación a estos temas y perspectiva, que van desde sus inicios con los trabajos pioneros sobre enseñanza de la ciencia e investigación y enseñanza de la ciencia en las aulas básicas de los doctores Juan Manuel Gutiérrez Vázquez y Antonia Candela, hasta la consolidación de líneas de investigación en: etnografías de la formación científica universitaria -Antonia Candela- e investigación científica en México, siglo XX -Susana Quintanilla-; historia de las ciencias y la medicina en México, siglos XVII y XIX -Laura Cházaro-; estudios sobre científicos y procesos de vinculación universidad y sector productivo -María de Ibarrola-; políticas de educación superior, ciencia y tecnología, y los procesos de institucionalización disciplinaria -Rollin Kent, Germán Álvarez y Rosalba Ramírez-; grupos científicos y experiencias exitosas -Sylvie Didou y Eduardo Remedi- e internacionalización de la ciencia y movilidad de investigadores -Sylvie Didou- (Remedi y Ramírez 2011 en Montiel, 2012).

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