Intelectuales, exilios y educación: redes intelectuales, circulación de ideas y producción teórica durante la última dictadura militar argentina (1976-1983)

Claudio Suasnábar

Claudio Suasnábar es Doctor en Ciencias Sociales (FLACSO/Argentina) y Profesor Ordinario de Política y Legislación de la Educación, y de Historia y Política del Sistema Educativo en la Universidad Nacional de La Plata, Argentina. En los últimos años, ha realizado diversas investigaciones en las áreas de política educativa, políticas universitarias e historia reciente del campo intelectual de la educación. Ha publicado entre otros libros: Universidad e Intelectuales: educación y política en la Argentina (1955-1976). (Manantial, 2004) y en co-autoría  Política Universitaria en la Argentina. Revisando viejos legados en busca de nuevos horizontes. UNGS/IEC-CONADU (2013), Políticas educativas y producción de conocimiento en América Latina, Novedades Educativas (2012), Educación, conocimiento y política. Argentina 1983-2003(Manantial, 2007) así como numerosos artículos y capítulos de libros en publicaciones nacionales y extranjeras.

Esta línea de investigación tiene por objeto de estudio la producción intelectual en educación durante los años de la dictadura desde la clave analítica de los cambios de problemática y desplazamientos conceptuales operados en el pensamiento socio-educativo en términos de innovaciones teóricas. En esta dirección, el estudio analiza la formación de redes intelectuales y circulación de ideas desarrolladas por distintos individuos y/o grupos intelectuales de la educación en el marco de los exilios “externos” e “internos” donde se produjo un proceso de revisión crítica de la experiencia político-educativa anterior y de reformulación teórica del pensamiento socio-educativo. La reconstrucción de estos procesos supuso explorar los debates e intervenciones en diferentes espacios geográficos: los desplegados por los intelectuales que se quedaron en el país y los que marcharon al exilio, en diferentes ámbitos institucionales; los desarrollados por los intelectuales que ingresaron en organismos internacionales y los que se insertaron en universidades extranjeras. Asimismo implicó referirnos a diferentes temporalidades ya que, como no puede ser de otra manera, los “tempos” de estos debates estuvieron condicionados por las diferentes inserciones laborales y espacios geográficos.

La hipótesis que postula esta línea de investigación sostiene que, si bien la dictadura militar marca indudablemente un punto de ruptura para el campo intelectual y el campo educativo en particular, también constituyó en el plano de la producción intelectual un período de una profunda revisión crítica de las experiencias político-educativas de las décadas precedentes y un “ajuste de cuentas” con los paradigmas que las sustentaron.

De los distintos exilios analizados, aquí se sintetiza los principales debates políticos y educativos desarrollados en México desde mediados de los 70, país en el cual encontró refugio buena parte de la intelectualidad latinoamericana que emigró ante la llegada de las dictaduras militares.

En este sentido, es indudable que el exilio en México constituyó para los pedagogos y especialistas en educación argentinos un verdadero “laboratorio de ideas” en la medida que supuso un momento de revisión crítica de las experiencias político-pedagógicas y de reformulación teórica del pensamiento socio-educativo[1]. Estos procesos se dieron en el contexto de la institucionalización de la investigación educativa promovida por las políticas de modernización universitaria, que se inició años antes con la fundación del Centro de Estudios Educativos (CEE) en 1962. Continuó en 1971 con la creación del Departamento de Investigaciones Educativas (DIE) del CINVESTAV-IPN, en 1977 con la apertura del Centro de Investigaciones y Servicios Educativos (CISE) que posteriormente se convirtió en el Centro de Estudios sobre la Universidad (CESU) y luego con la instalación de nuevas instituciones como la Escuela Nacional de Estudios Profesionales (ENEP) con sedes Iztacala e Iztapalapa y la Universidad Pedagógica Nacional (UPN). Esta institucionalización de la investigación educativa posibilitó que numerosos intelectuales de la educación se insertaran como docentes e investigadores en algunos casos y/o que iniciaran estudios de postgrado, hecho que marcaría un cambio en su trayectoria intelectual, en su sociabilidad académica y en la profesionalización en sus prácticas de investigación[2].

En este marco, los pedagogos y especialistas en educación desplegaron una intensa producción intelectual que tomó forma en distintos núcleos problemáticos, los cuales estuvieron atravesados por la discusión político-académica sobre la agenda modernizadora, y por la disputa teórica entre el declinante paradigma funcionalista y las emergentes corrientes reproductivistas. Los intelectuales argentinos participaron activamente en estos debates que, ciertamente, habían comenzado a darse en la Argentina de los setenta, por lo cual llegaban con un bagaje teórico y experiencias político-pedagógicas que les posibilitaron producir una serie de trabajos que tendrían amplia repercusión en el campo educativo mexicano.

De alguna manera, esta producción intelectual en educación fue la continuidad de aquellos debates político-educativos que la dictadura militar dejó inconclusos y que a la luz de las reflexiones de la derrota dio lugar a un proceso de renovación conceptual que se expresó en distintos movimientos de desplazamiento y cambios de problemática en torno a una serie de debates y temáticas específicas. Así, el pasaje del cuestionamiento de la tecnología educativa al desarrollo de la llamada didáctica crítica y, posteriormente, a la apertura del campo de estudios del currículum[3], el desplazamiento de la matriz althusseriana que ejerció fuerte influencia en el campo educativo por la recuperación del pensamiento gramsciano así como el desarrollo de la etnografía educativa como alternativa frente al reproductivismo educativo, delinean los trazos gruesos de una producción intelectual que marcó una de las vertientes de la renovación del pensamiento socio-educativo durante este período[4].

Este “laboratorio de ideas” que constituyó el exilio mexicano hacia el final de las dictaduras militares convergió con otras experiencias y reflexiones intelectuales desplegadas en otros contextos institucionales y nacionales. En conjunto y como resultado de estos procesos no sólo se produjo una reformulación teórica del pensamiento socio-educativo, sino más importante aún, una nueva agenda de política educativa durante la transición democrática en Argentina en los años ochenta.



              Para un análisis más pormenorizado de los debates político-pedagógicos de los intelectuales de la educación en México puede consultarse nuestro trabajo Suasnábar, C. (2011) “Intelectuales argentinos y exilio político en México: producción intelectual, profesionalización académica y renovación conceptual en educación”, en Gutiérrez Serrano, N. (comp.) Producción de conocimiento y políticas educativas en México y Argentina, CRIM-UNAM, México (en prensa).

              Sólo a título de ejemplo podemos mencionar los casos de intelectuales argentinos como Justa Ezpeleta y Emilia Ferreyro que se incorporarían al DIE, Alfredo Furlán y Eduardo Remedi que desarrollaría una importante labor en la ENEP (éste último posteriormente pasaría al DIE), Cayetano Di Lella quién trabajaria en el CISE, Roberto Follari que se insertaría en la UAM, Adriana Puiggrós que realizaría estudios de Maestría en el DIE y de Doctorado en el Colegio de Pedagogía de la UNAM en donde también se insertaría Azucena Rodríguez, Pedro Krotsch, Silvia Llomovate y Marta Teobaldo que se insertarían en la Universidad Pedagógica Nacional, Emilio Tenti que también ingresaría en la UPN y posteriormente desarrollaría actividades en la Fundación Barrios Sierra, y Martha Casarini que se insertaría en la Universidad Autónoma de Nuevo León en Monterrey. Otros intelectuales del campo como José Tamarit y Juan Carlos Geneyro se insertarían en organismos estatales como la Secretaría de Educación Pública y la también recientemente creada Secretaría de Educación Superior, tareas que desarrollarían conjuntamente con actividades en universidades mexicanas.

              La riqueza e impacto de los debates en el campo de la didáctica y el currículo escapa a las posibilidades de esta presentación. No obstante, resulta significativo mencionar una serie de trabajos que hoy son verdaderos “clasicos” producidos en aquellos años. Véase Furlán, Alfredo, Ortega Pérez, Faustino; Remedi, Eduardo; Campos Hernández, Miguel Ángel y Morzolla, María Elena (1979) Aportaciones a la didáctica de la educación superior. ENEP-I, UNAM. México; Furlán, Alfredo (1996) Currículum e institución. Cuadernos del IMCDE Nro. 16 (textos escritos en 1977-78), Morelia, México; De Lella Allevato, Cayetano (1978) “La técnica de los grupos operativos en la formación de personal docente universitario”, en Perfiles Educativos Nro. 1, octubre-noviembre-diciembre; Rodríguez, Azucena y Cortés, Jaime (1980)”Sistema universidad abierta. Estructura y operación”, en Perspectiva, Nuevo boletín de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, Tercera Época, Año 1, Nro. 3, septiembre, y el volumen colectivo en donde participaron De Alba, Alicia; Díaz Barriga, Ángel; Follari, Roberto; Kuri, Alfredo; Remedi, Eduardo; Rodríguez, Azucena, Rodríguez, Eufrosia y Zapata, Oscar (1985) Tecnología Educativa. Aproximaciones a su propuesta. Universidad Autónoma de Querétaro.

              Al igual que el debate anterior, los desplazamientos conceptuales y cambios de matrices teóricas resulta una tarea que escapa a esta presentación. Solo a título de ejemplo se mencionan una serie de trabajos que testimonian la importante participación argentina en la renovación del pensamiento socio-educativo. Véase González Rivera, Guillermo y Torres, Carlos Alberto (1980) Sociología de la Educación. Corrientes contemporáneas. Centro de Estudios Educativos, México; Ezpeleta, Justa. (1980) Modelos educativos: notas para un cuestionamiento. Cuadernos de Formación Docente Nro. 13, ENEP, México; Rockwell, Elisie y Ezpeleta, Justa (1983) La escuela: relato de un proceso de construcción inconcluso. DIE-CINVESTAV-IPN, México; Ezpeleta, Justa y Rockwell, Elisie (1983) “Escuelas y clases subalternas”, en Cuadernos Políticos Nro. 37, julio-sept. México; Puiggrós, Adriana (1980) Imperialismo y educación en América Latina. Edit. Nueva Visión, México; Puiggrós, Adriana (1984) La educación popular en América Latina. Orígenes, polémicas y perspectivas. Edit. Nueva Visión, México y Tenti, Emilio (1988) El arte del buen maestro. Editorial Pax México.

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