La agenda de los universitarios por una nueva "hora americana" // La capital, Argentina

El avance del mercado y una mirada de género, entre las demandas de los jóvenes de América latina y el Caribe.

El panel de los estudiantes cerraba las actividades del tercer día de la Conferencia Regional de Educación Superior (Cres 2018), realizada a mediados de junio en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), precisamente en la ciudad donde hace cien años estalló la Reforma Universitaria. "Foro de Estudiantes de América latina y el Caribe. El centenario del Manifiesto Liminar de Córdoba y el futuro de la educación superior" fue el nombre que congregó en la noche del miércoles 13 de junio en una de las aulas de la UNC a decenas de universitarios de distintos países del Cono Sur.

Fue un debate amplio, con propuestas que fueron desde cuestiones puntuales como la necesaria articulación entre niveles hasta la invitación a combatir en unidad al neoliberalismo y avanzar en una agenda de género en la educación. Un posicionamiento en línea con la declaración final de la Cres, que como hace diez años en Cartagena de Indias, declaró a la educación superior como un bien público social, un derecho humano y universal, y un deber de los Estados.

El espacio fue coordinado por la Organización Continental Latinoamericana y Caribeña de Estudiantes (Oclae), que nuclea a casi cuarenta federaciones estudiantiles de la región, entre ellas a la FUA de la Argentina. A lo largo de casi tres horas de exposiciones hubo pluralidad de voces y realidades, con aplausos y algunos abucheos que dieron cuenta de las diferentes miradas en torno al futuro del movimiento estudiantil latinoamericano. Precisamente por ello también se escucharon pedidos para buscar puntos de coincidencia entre las distintas agendas. Y resignificar el Manifiesto Liminar de 1918 que proclamó "una hora americana" y dirigida "a los hombres libres de Sud América", aunque hoy debería decirse hombres y mujeres de Sudamérica, como bien señaló durante la Cres el sociólogo portugués Boaventura de Sousa Santos. En el encuentro también se hicieron presentes representantes de sindicatos docentes y no docentes de la universidad, con la declarada intención de sumar a obreros y estudiantes en un mismo camino de lucha y resistencia.

El encuentro comenzó con la lectura de un documento elaborado en consenso entre las distintas federaciones estudiantiles del continente. Bajo el título de "La Reforma permanente", el texto destaca la vigencia de los principios reformistas. "La juventud reformista del centenario comprendemos que no somos propietarios de este ideario, debemos fortalecerlo y defenderlo, incluso de quienes dicen ser sus herederos", señala el documento, que además condena "al neoliberalismo que continuó presente en continente" y la degradación "de las condiciones socioeconómicas y el poder adquisitivo de los pueblos".

 
Nuestro Cordobazo

"Este, muchachos, es nuestro Cordobazo. El momento que tenemos como estudiantes para organizarnos en una unidad que no quede solo en el diálogo, sino llevar a cada territorio lo que acordemos", dijo Alejandro Pérez Rodríguez, de Cuba. En cuanto a los problemas en la educación superior de la isla, dijo que la calidad se ve afectada por el bloqueo norteamericano. Y ejemplificó: "Nuestros estudiantes para hacer investigaciones y publicaciones científicas tienen bloqueados más de 200 sitios web. Además universidades grandes como la de La Habana presentan dificultades en la compra de tecnología y radiactivos para sus laboratorios".

El conflicto en Nicaragua también se hizo presente en la sala. Mientras representantes estudiantiles de Costa Rica y Guatemala responsabilizaron al gobierno de Daniel Ortega por la muerte de civiles y pidieron un pronunciamiento solidario al respecto, Rosalía Bohórquez, de la Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua dijo que los estudiantes son perseguidos pero no por el gobierno, sino "por grupos parapoliciales y delincuenciales" que intentan dar un golpe en el país.

Intervino entonces la cubana Mirthia Brossard Oris (presidenta de la Oclae) y reclamó "cohesión ante enemigos comunes" de la universidad latinoamericana. En este sentido, Mauricio Chiluisa, de la Federación de Estudiantes Universitarios del Ecuador, pidió un accionar solidario entre las luchas de los diferentes países "en favor de la gratuidad de la educación y la accesibilidad para todos y todas". Sobre este último punto, dijo que "fruto de las políticas antiestudiantiles de los últimos años", en Ecuador, más de 650 mil bachilleres no lograron ingresar a las universidades. "Esto —continuó— no solo afecta a los estudiantes del Ecuador sino de toda Latinoamérica, porque los discursos meritocráticos han dejado a cientos de miles de jóvenes fuera de las universidades".

 
Educación feminista

Jesús Medina Varela, titular de la Federación de Estudiantes Universitarios de Guadalajara, se presentó como procedente "de una tierra donde a los periodistas los asesinan y a los estudiantes los desaparecen". Recordó a los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa que desde hace cuatro años su familiares reclaman por su aparición con vida. "Vivos se los llevaron, vivos los queremos", alguien gritó desde el público. El pedido que desde 2014 se escucha por los normalistas secuestrados a fines de septiembre de ese año en el Estado de Guerrero. Y en un llamamiento autocrítico, el representante mexicano dijo que la violencia "ya estaba instalada en las universidades, ejercida de manera callada y silenciosa contra las mujeres" y que ante ello los estudiantes "no supimos actuar".

En un claro portuñol, Tamara Naiz (Asociación de Nacional de Estudiantes de Posgrado de Brasil) advirtió que la ciencia debe estar "al servicio de la dignidad humana y la emancipación de los pueblos". Y llamó a construir una universidad "que combata los preconceptos y promueva la equidad de género, porque hoy no es fácil ser mujer en la investigación de la universidad", sobre todo para acceder a puestos de decisiones.

Alfonso Mohor, al frente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (Fech) habló del presente del movimiento que protagonizó en los últimos años masivas marchas y protestas contra el lucro en la educación. Describió: "A pesar de que desde 2011 hemos tenido la vocación de luchar por nuestros derechos, aún no hemos sido capaces de provocar una fisura fundamental en el sistema neoliberal y mercantilista de la educación, precisamente porque nuestro país es el experimento más avanzado que tiene el capitalismo en torno al neoliberalismo, donde el mercado entra en las raíces de los derechos fundamentales de las personas".

"Y más reciente —continuó— nuestras compañeras nos han demostrado que hay una lista nueva que se agrega a la educación pública: la educación no sexista y feminista. En Chile en 2018 el movimiento estudiantil ha sido desbordado por las demandas de nuestras compañeras, porque a través de la educación se siguen perpetuando los sesgos de género, las lógicas patriarcales y machistas. No puede haber educación pública si no hay también educación no sexista y feminista anclada en el sistema".

La realidad de la educación superior argentina fue planteada por jóvenes de distintas agrupaciones. Entre otros testimonios se escuchó el de Gianluca Garbarino Petrone, quien preside la federación estudiantil de la Universidad Nacional de Avellaneda, "una de las universidades que para Cambiemos no deberían haber existido porque los pobres no accedíamos, y acá tienen a un pobre hablando frente a la Oclae". Apuntó que desde hace dos años en toda Latinoamérica "el imperialismo y el neoliberalismo volvió a golpear las puertas de nuestros países". Y agregó: "En la Argentina desde hace dos años han desfinanciado universidades y bajado programas de becas", al tiempo que reclamó un pronunciamiento de la FUA al respecto y que en el documento final de la Oclae se mencione a los estados neoliberales como enemigos de la educación superior como un bien público y derecho humano. Germán, de la UNC, pidió mantener las ganas de cambiar las cosas. E invitó a pensar a la juventud como "una estación de belleza" y a recordar que "detrás de cada oleada neoliberal siempre viene una oleada popular encabezada por la juventud".

 

La noticia anterior es versión original de La agenda de los universitarios por una nueva "hora americana", publicada por La Capital

 

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